Portada » Actualidad » España triunfa con 2,45 M de parados, pero casi la mitad están en paro de larga duración: ¿éxito real o espejismo?

España triunfa con 2,45 M de parados, pero casi la mitad están en paro de larga duración: ¿éxito real o espejismo?

España triunfa con 2.45 M de parados, con mucho maquillaje y con la mitad en paro de larga duración: ¿éxito real o espejismo?

España registra por primera vez desde julio de 2008 menos de 2,45 millones de parados, una cifra que ha vendido el Gobierno como señal de “buena salud” del mercado laboral.

Sin embargo, al analizar los datos ocultos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), emerge una situación alarmante: el 46 % de los desempleados llevan más de un año en paro, incluidas 798.681 personas con más de dos años sin empleo.

El mayor impacto lo sufren las mujeres (64,3 %) y los mayores de 45 años (74 %).

Este artículo profundiza en esta paradoja: ¿es sostenible la ‘recuperación’ del empleo cuando casi la mitad está atrapada en el desempleo crónico?

 

La magnitud del problema: más allá del titular de 2.45 M parados, la mitad son de larga duración

  • A cierre de 2024 había 1.186.603 parados de larga duración, de los cuales 387.922 llevan entre 12 y 24 meses, y 798.681 llevan más de dos años sin encontrar empleo.
  • Esto equivale al 46 % del total de parados registrados, una proporción que supera con creces las cifras oficiales por EPA (~38 %).
  • En la UE, España mantiene la segunda tasa más alta de paro de larga duración (3,8 % de la población activa), solo por detrás de Grecia.

 

Mujeres y mayores de 45: los más afectados

  • Entre desempleados de larga duración: 64,3 % son mujeres, solo un 35,7 % hombres.
  • Entre los mayores de 45, la tasa es alarmante: 73,9 % llevan más de 12 meses en desempleo. En los mayores de 55, alcanza el 61 %.

Estos grupos son más vulnerables por discriminación laboral, menor formación actualizada y dificultades para la reinserción tras cambios en el mercado.

 

Consecuencias macroeconómicas y sociales de los 2.45 M parados con la mitad de larga duración

  • Pérdida de ingresos y poder adquisitivo. Parados de larga duración gastan sus ahorros, reducen consumo y afectan la demanda interna.
  • Coste fiscal. Un 80 % de mayores de 55 años recibe subsidios, ejerciendo presión sobre el Estado.
  • Inequidad entre demanda y oferta. Mientras hay vacantes, el desempleo crónico persiste; CEOE lo define como “ineficiencia de las políticas activas”.
  • Brecha generacional. Se crea una fractura entre jóvenes en rápida reincorporación al empleo y mayores atrapados, lo cual favorece el “edadismo”.

 

Diagnóstico institucional y retrasos pendientes

  • El Consejo Económico y Social (CES) ha señalado el paro de larga duración como una patología del mercado laboral, reclamando una estrategia global que incluya este colectivo como prioridad.
  • El Gobierno se había comprometido, en mayo de 2024, a formular una estrategia en seis meses para combatir el desempleo crónico, pero no se ha implementado ni en diálogo social ni en normativa concreta .
  • Aunque se ha creado una mesa de diálogo social específica, su funcionamiento es reciente y aún debe convertirse en un programa sólido y operativo.

 

Comparativa europea: España pierde terreno, 2.45 M parados pero con la mitad larga duración

  • España tiene el segundo peor desempeño en paro de larga duración (3,8 %) frente a una media UE del 1,9 %, duplicando la media.
  • Países vecinos han reducido drásticamente sus ratios: por ejemplo, Francia e Italia rondan el 2 %.
  • En España, destaca el déficit de políticas adaptadas a mayores de 45 y a la situación de mujeres con cargas familiares.

 

Atrapados sin puente: razones del estancamiento

  • Discriminación por edad: el «edadismo» se incrementa; los mayores de 45 han sido excluidos especialmente en contratos estacionales y nuevas contrataciones.
  • Falta de formación adaptada: aunque el Gobierno ofrece perfiles individualizados, la formación no logra mejorar la empleabilidad con impacto real.
  • Servicios de empleo infrafinanciados: la red del SEPE carece de recursos humanos y técnicos frente a Europa, lo que limita la calidad de acompañamiento.
  • Desajuste informe-demanda: las políticas activas no logran conectar vacantes y personas en paro crónico, provocando «ineficiencia».

 

Propuestas urgentes para resolver que de los 2.45 M parados la mitad sea de larga duración

  • Estrategia nacional de largo plazo: aprobarla urgentes y operarla antes de fin de 2025.
  • Intermediación intensiva personalizada: perfiles, orientación y mentorización para mayores y mujeres con paro prolongado.
  • Formación relevante y certificada: digital, transversal y con salida real, enfocada a mayores de 45.
  • Incentivos a la contratación: bonificaciones robustas, especialmente para desempleados de larga duración y mayores.
  • Control y mejora del SEPE: aumentar plantilla, digitalizar, coordinar con servicios sociales.
  • Campañas contra el edadismo: concienciación a empresas y administración pública.
  • Evaluación continua: el CES pide evaluación real de políticas activas para medir impacto y retorno social.

 

Conclusión España triunfa con 2.45 M de parados, pero casi la mitad están en paro de larga duración: ¿éxito real o espejismo?

El descenso del paro por debajo de 2,45 millones es una buena noticia.

Pero el verdadero foco del análisis debe trasladarse al paro de larga duración.

Con el 46 % de los desempleados superando un año sin encontrar trabajo, y cotas superiores al 60 % entre mujeres sénior y mayores de 55, España enfrenta no solo un reto económico, sino también social: la pérdida de talento, experiencia y cohesión.

Anunciar nuevos récords pierde sentido si no se acompaña de estrategias dirigidas a quienes llevan años en paro.

El mercado laboral no puede sostenerse solo sobre migración o empleo juvenil rapidísimo; necesita una integración justa y digna de todos los segmentos.

    Si España abandona a su gente durante más de 12 meses, los datos macroeconómicos habrán maquillado un fracaso silencioso: el triunfo de algunos, pero la derrota de muchos.

La estrategia debe ser clara, urgente, evaluable y estar en el centro del diálogo social y de las políticas públicas.

Solo así transformaremos la recuperación en inclusión real, y haremos del mercado laboral un espacio de oportunidades, no de abandono prolongado.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ÚLTIMOS ARTÍCULOS

EN PORTADA

Mundo Emprende
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.