Enero siempre es un mes clave para los autónomos en España: cierre de obligaciones del año anterior, regularización de cuotas, presentación de primeras autoliquidaciones, elección de bases de cotización… pero este enero de 2026 ha traído una fecha realmente crítica para quienes tributan por el régimen de módulos o estimación objetiva: solo quedan tres días para comunicar a Hacienda y renunciar formalmente al sistema de módulos si no quieres seguir vinculado a él en todo 2026.
Este plazo, que finaliza el 31 de enero de 2026, es decisivo porque la elección que tomes ahora no solo determina cómo declararás tus impuestos este año, sino también cómo impactarán las regularizaciones de Hacienda sobre tus ingresos y tus cargas fiscales. Un error —o dejar pasar esta oportunidad— puede significar una carga impositiva superior, más obligaciones de gestión y menor flexibilidad financiera, especialmente para pymes y autónomos con poca estructura contable.
¿Qué significa renunciar al sistema de módulos para los autónomos?
El régimen de módulos —también llamado estimación objetiva del IRPF— es una fórmula por la cual muchos trabajadores por cuenta propia calculan sus impuestos y obligaciones fiscales en función de criterios objetivos relacionados con su actividad (por ejemplo, metros cuadrados, asalariados, vehículos o consumo de energía), en lugar de hacerlo en función de ingresos reales y gastos deducibles.
Este sistema ha sido tradicionalmente atractivo para:
- Hostelería: bares, cafeterías y restaurantes.
- Transporte: camiones y servicios asociados.
- Comercio tradicional: tiendas pequeñas.
Porque simplifica cálculos y reduce la presión administrativa para muchos autónomos.
Sin embargo, también puede generar distorsiones fiscales, especialmente cuando los ingresos reales están muy por debajo de los módulos estimados, lo que termina obligando a pagar más de lo que correspondería por rendimiento real.
Plazos y opciones para renunciar a los módulos de los autónomos
El Ministerio de Hacienda ha fijado que:
Hasta el 31 de enero de 2026 puedes comunicar a la Agencia Tributaria que renuncias al régimen de módulos para no permanecer en él durante todo 2026.
Alternativamente, si no presentas la renuncia en ese plazo, existirá una vía implícita a través del primer pago fraccionado de IRPF en abril (generalmente entre el 1 y el 20). Presentar ese pago en el régimen de estimación directa se interpreta como renuncia tácita al régimen de módulos.
Aunque esta segunda vía existe, presentar la renuncia antes del 31 de enero es la opción más clara y segura para evitar sorpresas tributarias en abril.
¿Por qué es tan importante decidir ahora? Autónomos en 2026: tres días para renunciar a los módulos
La razón es sencilla: una vez elegida la forma de tributar para 2026, queda vinculada a todo el ejercicio salvo que concurran causas objetivas de exclusión automática descritas en la normativa fiscal.
Esto significa que:
Si te quedas en módulos y tus ingresos reales son bajos, podrías terminar pagando más impuestos de los que te correspondería en estimación directa.
Si tus ingresos crecen por encima de ciertos límites (o anticipas que lo harán), seguir en módulos puede significar una peor posición fiscal que tributar por el sistema real.
Una renuncia tardía o dejarla pasar puede cerrarte la puerta a beneficiarte del sistema que mejor se adapte a tus circunstancias económicas reales.
Y esa elección debe hacerse ahora, en estos cinco días finales de enero.
Ventajas e inconvenientes del régimen de módulos
Para muchos trabajadores por cuenta propia, el régimen de módulos tiene ventajas claras:
Simplicidad administrativa
No necesitas justificar cada gasto o ingreso, sino aplicar índices según tu actividad.
Previsibilidad en la carga fiscal
El cálculo se basa en parámetros estandarizados, lo que permite cierta estabilidad para planificar.
Sin embargo, los inconvenientes se hacen patentes cuando:
Tus ingresos reales son mucho menores que lo que “dictan” los módulos
Podrías terminar pagando más impuestos de los que corresponderían por tus rendimientos.
El sistema no refleja gastos reales
No hay deducciones por amortizaciones, inversiones o gastos que afecten de verdad a tu negocio.
Menos flexibilidad para planificación fiscal
Las estimaciones pueden resultar desajustadas en años de baja actividad o inversión.
Por estas razones, decidir renunciar al sistema de módulos —o permanecer en él— debe ser una decisión consciente alineada con la realidad financiera de cada negocio.
Contexto normativo: ¿seguirá existiendo el régimen de módulos?. Autónomos en 2026: tres días para renunciar a los módulos
La idea de eliminar el régimen de módulos no es nueva.
Hacienda lo ha planteado en varias ocasiones durante la última década como parte de una agenda para modernizar y hacer más homogéneo el sistema fiscal, pero hasta ahora este planteamiento no ha prosperado del todo por los múltiples debates entre Gobierno, asociaciones de autónomos y grupos parlamentarios.
Los límites de ingresos que permiten permanecer en módulos (por ejemplo, hasta 250.000 € de facturación con particulares o 125.000 € con empresas) se mantienen en 2026, aunque están sujetos aún a la convalidación parlamentaria del Real Decreto-ley que los recoge.
De hecho, Hacienda ha ampliado el plazo de renuncia hasta el 31 de enero incluso antes de que esta norma haya pasado por el Congreso, dando seguridad jurídica temporal a los autónomos para tomar esta decisión sin esperar a la ratificación formal.
¿Quiénes deberían plantearse renunciar?. Autónomos en 2026: tres días para renunciar a los módulos
Aunque cada caso merece un análisis particular, hay perfiles de autónomos y pymes para los que renunciar puede ser especialmente recomendable:
Autónomos con ingresos fluctuantes o bajos
Si tus ingresos han bajado o si anticipas un año de menor actividad, el sistema de módulos puede ser costoso porque no refleja tus resultados reales.
Negocios con gastos deducibles elevados
Si has invertido en activos, tecnología o formación, tributar por estimación directa te permitirá deducir estos gastos, algo que no ocurre en módulos.
Emprendedores con crecimiento proyectado
Cuando tu facturación crece por encima de ciertos umbrales, tributar por el sistema real puede ser más eficiente y dar mejores resultados fiscales que permanecer en módulos.
Consejos prácticos para tomar la decisión
Si eres autónomo y te encuentras ante este cruce de caminos fiscal, estos son algunos pasos que te pueden ayudar:
Haz números sin prisa
Compara la tributación estimada por módulos frente a la estimación directa en función de tus ingresos y gastos proyectados para 2026.
Consulta con tu gestor o asesor fiscal
Un cálculo personalizado puede marcar la diferencia entre pagar de más o aprovechar al máximo tus deducciones. (contexto general)
Marca el 31 de enero en tu calendario
No dejes pasar este plazo clave; renunciar a tiempo te evitará sorpresas en abril.
Prepara tu documentación
Si decides renunciar, asegúrate de presentar el Modelo 036/037 o la declaración implícita a través del pago fraccionado según lo previsto.
Conclusión: enero es el mes decisivo. Autónomos en 2026: tres días para renunciar a los módulos
Este enero de 2026, muchos autónomos tendrán que tomar una de las decisiones fiscales más importantes del año: seguir en el régimen de módulos o renunciar al mismo antes del 31 de enero para tributar por estimación directa. La elección influirá no solo en tu cuota fiscal, sino también en tu planificación de ingresos, gestión de gastos y competitividad del negocio durante todo el ejercicio.
Una decisión meditada, con apoyo profesional y basada en tus cifras reales, puede significar ahorros significativos y mayor flexibilidad financiera en un entorno económico que sigue exigente para el emprendimiento y la pequeña empresa.














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