La Agencia Tributaria ya lo advierte, las pymes y autónomos que no usen la modalidad voluntaria VERI*FACTU serán más vigilados
El sistema de facturación de los autónomos y pymes españolas está entrando en una fase crítica de transición: la VERIFACTU, impulsada por la Agencia Tributaria, no solo plantea una adaptación tecnológica, sino que también supone un cambio en el enfoque del control fiscal.
Recientemente, Hacienda ha hecho público que pondrá un foco especial de vigilancia sobre aquellos autónomos que opten por no participar en la modalidad voluntaria de envío inmediato de facturas que ofrece VERIFACTU.
Este anuncio genera múltiples interrogantes: ¿qué significa exactamente no “activar” VERI*FACTU?, ¿cuáles son las implicaciones para quienes elijan mantenerse fuera del sistema voluntario?, y ¿qué debe hacer un emprendedor o profesional por cuenta propia para entender y prepararse ante este nuevo contexto regulatorio?
En este artículo de Mundoemprende analizamos la medida, su contexto normativo, su impacto sobre el tejido emprendedor y las microempresas, y las claves de adaptación que debe tener en cuenta cualquier autónomo. Terminaremos con una evaluación crítica sobre la situación y sus efectos estructurales.
¿Qué ha anunciado Hacienda y cuál es el alcance? Agencia Tributaria advierte: no usen VERI*FACTU serán vigilados
Según un reciente artículo del medio especializado en autónomos y emprendedores, la Agencia Tributaria advertirá que “controlará más a los autónomos y pymes que no usen la modalidad voluntaria para enviarle sus facturas” mediante VERI*FACTU.
En concreto:
Durante una ponencia de la inspectoría estatal organizada por TeamSystem, el inspector Joaquín Maroto explicó que aquellos que opten por no activar VERI*FACTU —es decir, que utilicen un software de facturación adaptado al reglamento pero sin remisión automática a la AEAT— podrían verse sometidos a un mayor número de requerimientos informativos por parte de Hacienda.
La modalidad voluntaria de VERI*FACTU permite que los registros de facturación sean remitidos automáticamente, en tiempo real o inmediato, a la AEAT.
Cuando un autónomo decide no acogerse, los registros quedan en la propia plataforma del programa y solo se remitirán si la Agencia lo exige.
Esta modalidad se mantendrá hasta que la normativa de obligado cumplimiento entre plenamente en vigor.
Se estima que la medida afectará aproximadamente a 2,1 millones de sociedades y 2,5 millones de autónomos.
El calendario regulatorio establecido por el Real Decreto 1007/2023 marca que los sistemas de facturación adaptados deberán estar listos, y que la obligatoriedad de ciertas modalidades se producirá desde 2026.
Así pues, el mensaje de Hacienda no es simplemente “activa VERI*FACTU o desapareces”, sino más bien “si no activas la modalidad voluntaria, prepárate para que te miren con lupa”.
Contexto normativo: ¿qué es VERI*FACTU y qué obliga el reglamento?, Agencia Tributaria advierte: no usen VERI*FACTU serán vigilados
Para entender la relevancia de este anuncio, conviene repasar el marco normativo que lo sustenta.
La Ley 11/2021, de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal, introdujo la obligación de que los sistemas informáticos de facturación (SIF) cumplieran ciertos requisitos de trazabilidad, inalterabilidad y conservación.
El Real Decreto 1007/2023 desarrolló dicho mandato y estableció las especificaciones técnicas que los programas de facturación deben cumplir.
Entre ellas, generación de registro por cada factura, encadenamiento, firma electrónica, posibilidad de remisión estructurada a la AEAT, etc.
VERI*FACTU es una modalidad del sistema de facturación que permite el envío inmediato (o casi) de los registros de facturación a la Agencia Tributaria, a través de un software certificado que cumple con esos requisitos técnicos.
Ahora bien: aunque el reglamento fija la obligación técnica de adaptar el software, la opción de enviar los registros vía VERI*FACTU sigue siendo voluntaria hasta que se establezca la obligación general.
Es decir, un autónomo puede usar un software que cumpla con el reglamento sin activar esta remisión inmediata.
La clave es que la Agencia Tributaria ya avisa que si no se activa esa remisión voluntaria, la vigilancia aumentará.
Por qué Hacienda eleva la presión sobre quienes no opten por VERI*FACTU, Agencia Tributaria advierte: no usen VERI*FACTU serán vigilados
Varias razones explican el giro de la estrategia de control:
Mayor trazabilidad y prevención del fraude: Cuando el envío de facturación se realiza en tiempo real a la AEAT, la Administración puede detectar operaciones atípicas, ingresos no declarados o actividades “opacas” con mayor rapidez.
En cambio, cuando los registros quedan almacenados en el programa sin remisión, la tarea inspectora se complica y se depende de requerimientos tradicionales.
Volumen de afectados y riesgo estructural: Millones de autónomos y microempresas están sujetos al nuevo reglamento y muchos no están preparados o aún operan con software antiguo.
Esto genera un “riesgo de transición” significativo.
Los medios han informado de que sólo un porcentaje reducido ya ha adaptado sus programas.
- Efecto disuasorio / señal para el colectivo: Al advertir que los que no opten por la remisión voluntaria serán más vigilados, la AEAT crea un incentivo para que las empresas se sumen al sistema VERI*FACTU lo antes posible, lo cual facilita el control y la alineación de los sistemas tecnológicos del contribuyente.
- Control informativo más barato / más automatizado: Con un flujo estructurado de datos enviados automáticamente, la Agencia logra mayor cobertura con menor coste operativo. Si los registros sólo se almacenan en el programa del contribuyente, la comprobación exige más recursos manuales.
De esta forma, podemos ver que el anuncio de Hacienda no es únicamente un aviso sino parte de una estrategia global de digitalización del control fiscal.
Qué implica para los autónomos y pymes: riesgos, decisiones y preparación
Para el tejido de emprendedores y profesionales por cuenta propia, la advertencia tiene varias implicaciones prácticas:
Riesgos
Aunque no activar VERI*FACTU no implica un incumplimiento inmediato, sí puede significar que la Agencia Tributaria considere al contribuyente dentro de un grupo de mayor riesgo y le someta a requerimientos, inspecciones o verificaciones con más frecuencia.
El hecho de acumular registros de facturación sin remisión implica: mayor obligación de conservación (mínimo 4 años), exigencia de que el software tenga garantías técnicas de inalterabilidad, trazabilidad, encadenamiento, etc. Si el programa no cumple y se produce una inspección, el riesgo de sanciones se extiende.
Si bien la obligación de tener el software adaptado entra en vigor en fases, la falta de adaptación o actuación anticipada puede llevar a estar “fuera de plazo” cuando la obligación sea general. Y entonces, el control será total.
Decisiones que deben tomar
- Decidir si activar de inmediato la modalidad VERI*FACTU o esperar. Activar implicará remisión de registros (más transparencia) pero puede conllevar mayor carga técnica. No activar implica mayor libertad a corto plazo, pero mayor riesgo de control.
- Revisar que el software de facturación que se utiliza cumpla con los requisitos del Real Decreto 1007/2023: registro por factura, inalterabilidad, encadenamiento, código QR, disponibilidad para envío o remisión.
- Implantar procesos internos de control y archivo: si se opta por la modalidad sin envío inmediato, hay que asegurarse de que los registros estén disponibles y listos para remisión o requerimiento judicial/fiscal.
- Preparar el presupuesto de adaptación o migración tecnológica: el cambio puede implicar coste (nuevo programa, actualizaciones, asesoramiento). Aunque existe la aplicación gratuita de la AEAT para pequeños autónomos y pymes.
Preparación operativa
- Formarse e informar al equipo (si lo hay) sobre nuevos procesos de facturación, emisión, archivo de registros.
- Planificar la migración de datos antiguos si el software cambia.
- Asesorarse con gestoría/legal para conocer qué modalidad conviene a la empresa según volumen, facturación, tipo de actividades.
- Verificar que los proveedores de software están homologados o adaptados al nuevo reglamento.
Contexto más amplio del control fiscal digitalizado y del emprendimiento en España
Este anuncio de vigilancia reforzada por la AEAT se inscribe dentro de un marco más amplio de transformación del entorno fiscal y tecnológico en España:
La digitalización de la facturación no es una medida aislada: junto a VERI*FACTU se desarrollan otras obligaciones como códigos QR en facturas, emisión obligatoria de facturas electrónicas, interoperabilidad del software y conservación digital.
Los emprendedores y las microempresas enfrentan simultáneamente otras reformas: subida del salario mínimo, digitalización obligatoria, nuevos modelos de contratación, fiscalización de la actividad económica emergente. En ese entorno, la adaptación tecnológica no es solo una exigencia regulatoria, sino una palanca de competitividad.
En países con sistemas similares (como el TicketBAI del País Vasco) se ha visto que la implantación temprana de sistemas de facturación trazables ayuda a reducir la economía sumergida, pero también genera resistencias iniciales por el coste y la complejidad para microempresas.
Desde el punto de vista emprendedor, la obligación digital representa una oportunidad –quien digitalice procesos adelantándose puede ahorrar tiempo, mejorar gestión, reducir morosidad– y un riesgo –quien quede rezagado puede estar expuesto a sanciones, interrupciones o pérdida de competitividad.
Así, el anuncio de la AEAT cobra mayor relevancia para los emprendedores: no es un simple trámite sino parte de una nueva arquitectura fiscal-tecnológica que condicionará la gestión de la empresa.
Reflexiones prácticas para el emprendedor de guerrilla, Agencia Tributaria advierte: no usen VERI*FACTU serán vigilados
Para quien está creando o dirigiendo una microempresa, un profesional autónomo o un emprendimiento emergente, conviene tener presentes varias reflexiones clave:
- No es momento de aplazar indefinidamente: La modalidad voluntaria puede parecer cómoda ahora, pero el reloj está en marcha y la obligación llegará. Esperar puede resultar más caro o arriesgado que avanzar ya.
- Digitalización como inversión, no solo cumplimiento: Adaptar el programa de facturación, automatizar procesos, prever envío de datos a la AEAT puede también llevar a: ahorro en gestión, menos errores, mejor imagen profesional ante clientes y proveedores.
- Optar por la modalidad VERI*FACTU puede ser una ventaja: Quienes remitan los registros automáticamente podrían reducir el riesgo de requerimientos, demostrar mayor transparencia y quizá acceder a mejores relaciones comerciales o de financiación.
- Si optas por no activar la remisión voluntaria, asegúrate de estar listo para el control: Archive correctamente, el programa debe cumplir requisitos técnicos, ten a mano los informes, y prepara la asesoría para responder ante requerimientos.
- Verifica asesoramiento y formación: Mucha pequeña empresa no está al tanto de la normativa o no tiene pensado el cambio. Una parte del coste está en la falta de información. Formarse, asistir a seminarios, consultar al gestor es clave.
- Prepara escenario múltiple: ¿Qué hacer si la modalidad se hace obligatoria antes de lo previsto? ¿Qué escenario financiero estás dispuesto a asumir para migrar? ¿Qué impacto tendrá en tu flujo de caja?
Conclusión Agencia Tributaria advierte: los autónomos que no usen la modalidad voluntaria VERI*FACTU serán más vigilados
El anuncio de la Agencia Tributaria de incrementar la vigilancia sobre los autónomos y pymes que no se sumen voluntariamente a la modalidad VERI*FACTU marca un punto de inflexión en la gestión fiscal en España.
Ya no basta con adaptarse al programa técnico o al software, sino que hay una elección estratégica: ser parte del flujo inmediato de datos o quedar en un segundo grupo sujeto a más escrutinio.
En ese sentido, el mensaje es claro: la transparencia y la digitalización dejan de ser una opción y se convierten en elemento central de la gestión empresarial.
No obstante, esta transición plantea dos tensiones estructurales.
Primero: la capacidad real del tejido emprendedor para adaptarse en plazos, recursos y conocimiento.
Muchas microempresas operan en entornos muy ajustados, con tecnología antigua, asesoría mínima, y poca margen para inversión.
Si la digitalización se convierte en una carga más que en una oportunidad, el riesgo es que la medida penalice al pequeño negocio en lugar de fortalecerlo.
Segundo: la lógica del control fiscal no puede obviar que la innovación, la creación y el emprendimiento requieren flexibilidad y agilidad.
Una normativa concebida para grandes actores no siempre se ajusta al pulso de quienes arrancan.
Desde la óptica de Mundoemprende
El reto es que los autónomos y pymes vean este cambio no solo como una obligación sino como una palanca de profesionalización.
Quien lo entienda así estará mejor posicionado.
Pero si el sistema simplemente se convierte en un nuevo umbral de control sin acompañamiento real, formación ni recursos, corremos el riesgo de que se genere una “digitalización de cumplimiento” que sustituya a la “digitalización de valor”.
En definitiva: Hacienda avanza hacia una lógica de facturación transparente y en tiempo real.
El emprendedor tiene dos caminos: adaptarse con visión, aprovechar la oportunidad, prepararse; o esperar, quedar en la zona de riesgo, y sufrir un mayor control.
La diferencia puede no estar sólo en cumplir la obligación, sino en incorporarla al modelo de negocio con anticipación, estrategia y criterio.













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